22 enero 2012
Sobre los héroes
23 noviembre 2011
Facebook 16

El fuego evoluciona, tiene su argumento. A veces se ahoga en los adentros de la brasa, incapaz de consumirla por completo. Otras, vence y retuerce la madera en la batalla, lanzando los crujientes rescoldos incendiados al aire. Esas chispas, hermosas, tienen una breve existencia, como luciernagas en una noche de verano.
Nuestro tiempo es tan breve que cuesta imaginar que podamos permitirnos la nostalgia. Y, sin embargo, a partir de los 40, la vida esta llena de magdalenas de Proust. A partir del mediodía de la vida, todos tenemos ya un tiempo perdido. Si no, es que no has vivido. Uno de los míos, de los más intensos, es Diario 16. Llegue a su redacción en el verano de 1994, siendo un pipiolo de pantalón corto. Llevaba un kit de periodista, como los niños llevan la merienda al cole. Sólo me faltaba el lápiz bicolor. Aquel hermoso Titanic navegaba ya inexorable hacia el hundimiento, pero la orquesta sonaba tan hermosa que me quede bailando hasta que nos echaron las señoras de la limpieza, en 2001. Era como uno de esos leños, consumiéndose lentamente.
Sé que el universo y sus 15.000 millones de años de devenir deben sonreirse de mis nostalgias pasajeras. Sé, incluso, que en la escala de los hombres, nací tarde para vivir los mejores años del guarismo 16. Se que la gesta será olvidada por los hombres, que algún día Diario 16 no significará nada para nadie. Pero yo añoro aquella derrota, aquellos años profesionales, aquellos años de periodismo cuando Google no existía, aquellos años azules y su final trágico. Y aquella Libertad sin Ira, que podría ser un buen resumen de como ejercer el mejor de los periodismos.
23 junio 2011
Elefante hindú (2007), Miguel Tomás García

25 mayo 2011
El futuro de todos
Vecinos de Yebes, de este nuevo Yebes, de este amanecer: ¡Hemos hecho Historia! Sin más armas que la voluntad y el talento de muchos, hemos logrado, por fin, llamar la atención de los dos grandes partidos nacionales acerca del tremendo descontento vecinal que reina en los nuevos barrios de Yebes. Creedme si os digo que se emplearán a fondo desde todas las administraciones para acabar con nuestro descontento y barrer de las urnas a 40 compromisos… y será bueno. Porque 40 compromisos nació de nuestro descontento y morirá con él. Porque llegará el día en el que 40 compromisos no reciba ni mi voto, ni el tuyo, ni el de su cabeza de lista, el día en que las opciones naturales sean dignas de gobernarnos.
Esa será nuestra auténtica victoria.
Hoy recuerdo el día en que surgió todo, la idea de una lluvia fina y constante que empapase a los partidos, el plan de publicar cada semana una idea acerca de este nuevo Yebes, la amenaza creíble de presentar una lista que obligase al PP a refundarse en Valdeluz y al PSOE a cambiar de discurso, a dejar de decir que no era la hora de las lanzaderas. Queríamos despertar un partido dormido en el centro del campo. Ese día éramos, sólo, cinco personas. Pronto fuimos más de veinte, trabajando por fijar el contenido de nuestros sueños rotos, de nuestras aspiraciones, desde el realismo mágico de lo posible.
Un año después, éramos cerca de 70. Sin calefacción, en una gélida sala cedida por el Club de Golf, tomamos juntos la decisión de seguir adelante. Recuerdo, aún, las palabras exactas que llamaron al voto: Hemos logrado mucho, la pregunta es si es suficiente... Y da igual lo que hayáis oído, da igual lo que os hayan contado, es aquí y ahora donde vamos a decidir el futuro de 40 compromisos: tarjeta roja, todo termina aquí; tarjeta verde, presentamos una lista política….
Hay algo de poético en que empleásemos tarjetas verdes y rojas para tomar la decisión, como si de una junta de vecinos se tratase. Se impuso el verde de la esperanza. Sin mácula.
Con esa legitimidad, con esa fotografía increíble de la unanimidad más absoluta de cuantos formábamos parte entonces de 40 compromisos, nos dispusimos a ganar las elecciones. Y logramos el respaldo de 254 vecinos. Uno de cada dos votantes de Valdeluz. A medida que transcurren los días, que las emociones se calman, que se abre paso el análisis frio del dato aparece con mayor nitidez el tamaño de la gesta: el apoyo masivo a la candidatura de 40 compromisos nos convierte en la fuerza decisiva de la gobernabilidad de Yebes. Nunca más nadie nos llamará extranjeros ni nos negará nuestro trozo de pan en el reparto.
El hundimiento del PP en Valdeluz, el castigo, es absoluto: han perdido prácticamente la mitad de sus votos frente al resultado obtenido en las autonómicas. Los vecinos del principal núcleo urbano de Yebes, ese en el que ya viven tres de cada cuatro votantes del municipio, han expresado claramente en las urnas que los grandes partidos les han fallado. Valdeluz ha dejado de ser una ciudad fantasma en la política de Guadalajara para siempre.
Todo ese peso, toda esa enorme legitimidad, todas esas esperanzas, todo ese poder recae en los hombros de tres personas con las que he recorrido el camino: Joaquín, Vidal y Ernesto. Suya es la tarea de transmutar el poder en cambio y transformación, de conservar en sus actos la pureza inicial de la tarea por hacer, la dirección, el rumbo. Como les he dicho estos días, lo difícil no es entrar en política, es salir indemne. En ellos reside la tarea de hacer cumplir cada uno de los 40 compromisos que trazamos juntos. Una tarea que empieza por formar gobierno, con todas las opciones abiertas. El resto somos ya vecinos, espectadores, jueces de sus actos. Hemos elegido, cobardemente, la barrera del tendido 7. La antorcha es suya.
Buena suerte.
