31 julio 2009

Numeros (2007), Binth

Siempre he creído que el timo, frente al robo, tiene un fondo de justicia poética. Frente a la violencia del ladrón, el timador es un estudioso de la naturaleza humana, de sus bajas pasiones, cuya energía utiliza en beneficio propio.
Pamplinas.
La existencia de Internet y la estulticia de Telefonica de España S.A. son suficientes para que le timen sin levantarse del sofá de casa.
Hace un par de semanas comencé a recibir en el móvil mensajes de un autodenominado Club Blinko, en los que me ofrecían politonos y pijadas por el estilo. Al comentar en Facebook mi cabreo por el bombardeo masivo de publicidad, recibí al instante cuatro correos de amigos informándome de que se trataba de un timo: ¡Supuestamente me había dado de alta en un servicio de altísimo valor añadido por el que me estaban cobrando 30 céntimos por mensaje!
Antes de intentar entender como llegué a ser socio del Club Blinko, en el comentario 30 de este blog encontré la solución para cerrar el grifo: en la página del club hay un apartado para Darse de baja. Para lograrlo, además de introducir mi teléfono me hacía falta un PIN de socio, que por supuesto no tenía, pero que se puede conseguir aquí.
Tras la acción, llegó la reflexión: el gancho, por lo que contaba el blog, es un test de inteligencia en el que, para recibir tus resultados, debes introducir el número de móvil. Al hacerlo estás aceptando un contrato draconiano, tipo Jackson 5 con la Motown, en el que libremente decides pagar a cambio de recibir publicidad.
Esta claro que se trata de un timo de baja intensidad y elevada frecuencia: debe de haber miles de víctimas en España, pero el palo es de 30 a 40 euros al mes, por lo que muchos, tras lograr darse de baja, ni reclamarán a Consumo. En Telefonica de España S.A., que cobra los crímenes del Club Blinko, se lavan las manos: dicen que tú has contratado el servicio.
- Es poético que a través de un test de inteligencia timen a un imbécil,- pensé inicialmente, tratando de reconciliarme con mis arquetipos.
Me equivocaba.
He localizado el link del test y, lo más increíble, es que puedo dar de alta a quien me salga de los cojones. ¿La música del vecino le molesta por la noche? ¿Su jefe le trata mal? ¿Le gustaría escuchar el lamento de su suegra en las comidas familiares?
Si conoce su operador y los nueve dígitos de su móvil puede darles de alta en el selecto Club Blinko.
Señores de Telefónica de España S.A.: mi banco no es que sea la leche, pero me permite devolver los recibos mal girados. ¿Se acuerdan de los 906 en los noventa? El agravante es que ni siquiera hay seguridad de que su cliente contrate los servicios que ustedes le facturan. Feliz siesta, pero su compañía está siendo cómplice de un timo cuyas verdaderas dimensiones, patentes en la red, no tardarán en salir en los medios. Cuanto ocurra, tendrán que explicarse.

2 comentarios:

ulises dijo...

ole!. jp

carmen dijo...

Excelente texto.