09 julio 2010

La Rendición de Breda, Velazquez (1635)

El domingo, once tipos que encuentran elegante vestirse de butanero entonarán en Sudáfrica el himno más antiguo del mundo del que existe partitura. Las letras de los himnos son hijas de la guerra y de aquella, escrita contra Felipe II, los españoles salimos en dos de sus quince estrofas.
La primera dice: Guillermo soy de nombre / de Nassau, Señor, / a su Patria no hay hombre / más fiel, con más fervor. / sin tacha, nada empaña / de Orange mi blasón, /al rey señor de España /rendí yo siempre honor.
Por la décima la cosa ya se ha torcido y apunta: Ni dolor ni laceria / igualan dura ley / de saber en miseria /el buen país del Rey. / Mi alma se atormenta / oh noble pueblo y fiel / viendo cómo te afrenta / el español cruel.
La cosa es que, como hay que jugar un partido de 90 minutos, no se cantarán las quince, sino sólo las dos primeras. Así que, antes de jugar contra la Roja dirán, en suajili europeo: al rey señor de España /rendí yo siempre honor.
Todos esperamos un poquito de coherencia luego, chicos…