12 julio 2010

Pabellones Navales (1785), Carlos III

Esta noche todo parece posible. Un país unido, abrazado a sí mismo, envuelto en sus banderas todas, soñándose mejor, viviendo la gloria y sus esquivos laureles en llanto emocionado, arrastrado por una victoria épica contra los elementos, ronco, afónico, orgulloso, enloquecido...

Somos los campeones del mundo, a pesar del árbitro, a pesar del juego bronco y violento, inmerecido y sacrílego con el que los holandeses han deshonrando su rica historia futbolística...

Esta noche, realmente, todo parece posible. Ojalá durase varios siglos de historia la resaca de un país que grita, unido en sus diferencias...

¡Yo soy español, español, español...!

1 comentarios:

Anónimo dijo...

anda que...
ya te vale,

qué ganas de que empiece la liga y vuelvan todos a odiarse los unos a los otros :P